Vázquez

Anacleto

Manuel Vázquez Gallego fue un historietista cómico español perteneciente a la Escuela Bruguera. Sus series más famosas fueron Las hermanas Gilda, La familia Cebolleta y Anacleto, agente secreto.

Vázquez fue siempre irreverente, marginal y bohemio. Su falta de disciplina le privó de lograr un mayor reconocimiento popular. Siempre atravesó problemas económicos, de los que salía con un descomunal talento para el sablazo y un ingenio fuera de lo común, y de lo que siempre se sintió orgulloso.

Vázquez
Vázquez

Infancia e inicios

La vida de Vázquez está envuelta en una leyenda que él mismo y sus conocidos contribuyeron a forjar. A esto hay que añadir que no se tomaba en serio las entrevistas por lo que se conoce pocos datos de su verdadera vida.

Nació el 24 de enero de 1930 como resultado de la unión del madrileño Manuel Vázquez Yebra y de la brasileña Carmen Gallego González. Durante su niñez se codeara con los humoristas Wenceslao Fernández Flórez y Enrique Jardiel Poncela, que habrían sido amigos de la familia; este último pudo imprimir en Vázquez su amor por el absurdo.

Lo cierto es que Vázquez vivió en Madrid con su padre y su abuela. En 1942 había publicado su primer dibujo en la revista “El automovilismo en España”. Estudió para ser aparejador y delineante por imposición de su padre, quien le decía que ser historietista no tenía salida.

Sus primeros pasos

Vázquez inició su carrera con el cuaderno Macana en el Oeste, publicado por Hispano Americana de Ediciones en 1946, y al año siguiente ya estaba trabajando en la revista Flechas y Pelayos, donde publicó su primera serie, Mr. Lucky.

Entre finales de 1947 y principios de 1948, Vázquez viajó a Barcelona, donde fue contratado por Editorial Bruguera, para cuya revista Pulgarcito experimentaba con diversos personajes (Mofeta, Jimmy Pintamonas, Gildo, Heliodoro Hipotenuso, Servulio Argamasa, Spoleta, Mr. Lucky, Septimio Canalete, Loli, Anacleto Pandehigo, Nicomedes Nibebedes, Fierrito, el Gaucho y Don Venancio), además de producir series tan originales como La Mansión de los Espectros y El caserón diabólico. Pronto se le pidió que se trasladase a vivir a Barcelona.

En 1949, Vázquez creó por fin su primera serie de éxito, Las hermanas Gilda, al mismo tiempo que empezaba a colaborar con otras editoriales.

Las hermanas Gilda
Las hermanas Gilda

También creó otras series en 1951 para Pulgarcito (Don Binomio e Hijo, S.L.) y para DDT (Azufrito, Currito Farola, er Niño e la Bola y La Familia Cebolleta). Esta última se convirtió en la segunda serie de éxito del autor, mientras que hubo de crear a Ángel Siseñor en 1953 para ocupar el espacio de Azufrito.

La profesionalización

Vázquez, igual que Jorge o Nadal, no participó en la aventura de Tío Vivo, sino que permaneció en Bruguera, creando nuevos personajes para Pulgarcito (Don Isótopo, 1957) y ocupando poco a poco el puesto de portadista oficial que Cifré y Peñarroya, con su marcha, habían dejado vacante.

Entre 1958 y 1960 aportó también nuevas series a las revistas que Bruguera lanzó para competir con Tío Vivo: La Historia ésa, vista por Hollywood y La Osa Mayor, agencia teatral, para “Can Can”, La familia Gambérrez para “Ven y Ven” y La familia Churumbel para “El Campeón de las Historietas”. Cuando finalmente Cifré, Conti, Escobar, Giner y Peñarroya regresaron a Bruguera, se adivinaba ya que Vázquez (y también Ibáñez) acabarían siendo las nuevas estrellas de la editorial.

Entre 1961 y 1963, sin embargo, otros autores, como Gustavo Martz Schmidt y Blas Sanchís, empezaron a encargarse de sus series y la misma Bruguera lo denunció en abril de 1963 por robo y falsificación de recibos.

El abuelo cebolleta
El abuelo cebolleta

Madurez

A mediados de los sesenta, Vázquez creó Angelito (1964) y la tercera de sus series de mayor éxito, la paródica Anacleto, agente secreto (1965). Tres años después, vieron la luz La Banda del Barón, asuntos de precisión, Ali-Oli, vendedor oriental y las más famosas Los casos del Inspector O’Jal y sobre todo Los cuentos del Tío Vázquez, donde unió la tradición del pícaro con la modernidad de la autobiografía.

Vázquez, a veces con el seudónimo de “Sappo”, comenzó a trabajar para semanarios adultos como la nueva Can Can (1978), El Papus (1978), Demasssié (1980), Hara Kiri (1980), El Cuervo (1981) y El Puro (1982), con un material de contenido predominantemente erótico.

Con Bruguera en suspensión de pagos en 1982, Vázquez buscó nuevos medios donde publicar, como la revista “JAuJA” (Vámonos al bingo, Los casos de Ana y Cleto) y “El Pequeño País” (Así es mi vida). Colaboró también en los tebeos “Garibolo”, “Bichos” y los “TBO”, “Mortadelo” y “Super Mortadelo” de Ediciones B, la cual se había hecho con los derechos de la fenecida Bruguera.

En 1990 fue galardonado por el conjunto de su obra en el Salón del Cómic de Barcelona, y empezó a dibujar para “Makoki” (Historias verdes, Sábado, sabadete).

En 1993, Vázquez hubo de volver a El Pequeño País (Jurasy, Mónica) y probó con la nueva revista Viñetas, donde serializó Las inefables aventuras de Vázquez, Agente del Fisco. Un año después Glénat España empezó a compilar gran parte de su obra última en álbumes monográficos en blanco y negro.

Manuel Vázquez falleció en Barcelona en 1995, a los 65 años, por una embolia cerebral debido a su crisis diabética.

Se el primero en comentar

Deja un comentario

Tu email no será publicado.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.